Hace mucho que no ganan las derechas. Siempre pierden las izquierdas. Desunidas, fragmentadas, rotas. Predicando con el ejemplo lo contrario de lo que dicen con palabras: no hay unidad de trabajadores. no hay unidad de obreros. no hay unidad de acomodados dirigentes con tanto ego como falta de vergüenza.
Nos gobernarán los que nos merecemos.

