Les escucharé. Aceptaré sus reproches. Sonreiré y volveré a negar la violencia como argumento. La negaré como estrategia. La rechazaré como planteamiento de trabajo.
La violencia me acerca a lo que detesto. Detesto la violencia.
Les escucharé. Aceptaré sus reproches. Sonreiré y volveré a negar la violencia como argumento. La negaré como estrategia. La rechazaré como planteamiento de trabajo.
La violencia me acerca a lo que detesto. Detesto la violencia.
Algún truco se inventarán al final para que tal no sea así.
¡Qué desconfianza me genera este sujeto!
Abducidos en un mundo que no existe. Meritorios de quien no merece mérito.
¡Y cuántos sigue habiendo!
Con sólo proponerlo, debería ser inhabilitado por atentar contra la convivencia, por apologeta de la violencia, por propagandista de un pasado que (crucemos los dedos) no debe volver nunca más.
Sabemos que en este mundo de politicucha y politicastros, la educación y la cultura están denostadas, que son concejalías, consejerías o ministerios de segunda, tercera o cuarta, pero quienes creemos en ellas estamos de luto.
Vox (o Ex-Vox) se ha alzado con la Consejería de Educación en la Región de Murcia. Réquiem por la libertad, funeral por la educación.
Convirtamos cada día del año en la fiesta de la lectura, en el paraíso de la cultura.