domingo, 12 de julio de 2015

Capítulo 1.426. Quemados

Artículo y chiste para http://salamancartvaldia.es/
Ola de calor

Ni ganas de hablar teníamos.

El bar de Emilio, como los de antes, carece de aire acondicionado. El verano debe ser verano y el invierno, invierno, aunque una estufa de leña haga las veces de calefacción en enero y febrero.

Como si fuésemos perfectos desconocidos que coinciden en el ascensor, hablamos del tiempo: “Es lo que toca”, decían unos. “Cuando llegue el invierno, lo echaremos de menos”, decían los otros. “No es el calor del verano, es que estamos quemados, achicharrados con tanto paro y tanta falsa recuperación”, comentó con acento vasco uno al que no conozco y que acompañaba a Nekane. Y arrancó la conversación.

Dicen que nos recuperamos, pero los sueldos son míseros. Dicen que nos recuperamos, pero los trámites para cobrar cualquier subsidio se han complicado en extremo. Dicen que nos recuperamos, pero Hacienda ha convertido a la banca en investigadores privados trabajando (gratis) para ellos.

“¡Mentira!, no es gratis: –interrumpió nuestro desconocido contertulio- bastante le paga el Estado a la banca, como para que digamos que es gratis.” Y, a fe mía que no le faltaba razón.

A falta de aire acondicionado, una jarra muy fría de cerveza bajó la temperatura de nuestros cuerpos, pero no la de la conversación. Terció Emilio diciendo que no ver la recuperación es cosa de necios. Noelia, que lleva en paro desde junio, pidió un Rueda y cóbrate con el dinero que me toca por la recuperación. La ronda la pagó Jorge, menos mal. Si la tiene que pagar Noelia, acaba el mes en ayunas.

“¡Qué calor!”. Dijo Noelia cuando salimos del bar.

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