martes, 8 de mayo de 2012

Capítulo CXLIX. Tiburones. En el que se narra la espeluznante aventura del euro, preso en un acuario plagado de tiburones llamados ministros, banqueros, presidentes y soplagaitas. Y de cómo los ciudadanos ven el peculio a través de cristales y cautivo de depredadores indeseables.

O de cómo aguardan a que tratemos de cogerlo para mordernos la mano.

Donde dije Banca, pude haber dicho Hacienda.
Responsables son los unos y los otros.
Culpables, los unos y los otros.

Donde dije Banca, pude haber dicho Rajoy.
Y donde dije Rajoy pude haber dicho Zapatero.



(El Gobierno se plantea intervenir Bankia.)

lunes, 7 de mayo de 2012

Capítulo CXLVIII. Francia. Donde se explica cómo los franceses dijeron NO, no y no.

Bye, bye.

Adiós.
Adiós.


Adiós.
Adiós.


Adiós.
Adiós.


Adiós.
Adiós.


Adiós.
Adiós.






(Elecciones generales en Francia.
El partido socialista se hace con la victoria)

domingo, 6 de mayo de 2012

Capítulo CXLVII. Embustes. En el que nos cuentan cómo se aplican unas palabras cuando, en rigor, debieran ser otras las utilizadas. Y de cuánto puede la conveniencia sobre la razón a la hora de escoger el vocabulario.

Maestros de la tergiversación






¿Ajuste?
Ju, ju, que risa.
¿Recorte?
¡Qué corte!
¡Ladrones!
De dones.
¡Ladrones!
que ladran.
¡Ladrones!
Cabrrrrrrrrr.










(Continúan los recortes, pero ahora los llaman "ajustes")

sábado, 5 de mayo de 2012

Capítulo CXLVI. Pasivos tóxico. Que viene a relatar las andanzas de los banqueros capones*, y de cómo el estado se presta a socorrlos cuando las cosas pintan bastos, pero no demandan reparto de beneficios cuando son oros los que triunfan. Y de cómo eso no es justo y así hemos de hacerlo notar.

Dicen que necesitan ayuda para que ayuden a reactivar la economía.Digo, que de esa ayuda se quedan no pocos beneficios.
Digo, que si no puede ayudarnos directamente el Estado, e invertir esos beneficios en facilitar inversiones.
Digo que siempre ayudan a los mismo, a esos que a nos ayudaron a todos a estar en la miseria en la que nos encontramos.
Y no lo entiendo.

Por fuerza: si existen los activos, también existirán los pasivos

*Banqueros capones: los que siguen las enseñanzas del amigo Al. Al Capone. (lo pongo con letra pequeña, para parecerme a ellos)

viernes, 4 de mayo de 2012

Capítulo CXLV. Hasta que se rompa. En el que se escuchan las recomendaciones de los que saben de economía de endurecer más los ajustes, y de cómo el Gobierno, obediente, toma nota, con lo que acabaremos aplastados y no sólo espachurrados, como hasta ahora.

O lo que es lo mismo:
de la crisis nos van a sacar con
nuestra sangre,
nuestro sudor
y nuestras lágrimas.

Y, cuando suene Crash, ¿con qué pegamento?

(La Cumbre del Banco Central Europeo, en Barcelona,
aconseja nuevos recortes.)

miércoles, 2 de mayo de 2012

Capítulo CXLIII. El iluminado. En el que se narra cómo América despierta decidida a reclamar lo suyo. Y cómo nos molesta desprendernos de lo que conquistamos a fuerza de oro y no de justicia.

¡Ay, que donde las dan, las toman!



Energía no nos falta...













...para hacer el ridículo.













(El Gobierno de Evo Morales nacionaliza
la filial de Red Eléctrica Española en Bolivia)

martes, 1 de mayo de 2012

Capítulo CXLII. Censura. En el que se narra la triste, tristísima historia, de cómo en Televisión Española se mutilan discursos contrarios al poder, se alteran parlamentos que muestran rabia e inconformismo, y se anula la palabra de quien dice lo que ellos no quieren oír. Y de cómo la situación se hace más penosa pues pensábamos que situaciones así no volverían a ocurrir.


Y al gusano lo llamaron censura.
¡Qué triste pensar que al tea___
le niegan la pala___,
censuran el descan__
de decir lo que se pal__,
de expresar que estamos har___!

¡Qué pena que unos cuan___
se crean con dere___
de suprimir el dere___
que dábamos por alcanza__!

¡Qué rabia que los vo___
estén tan adultera___
como para permitir de este mo__
que renazca lo fina__
y resucite el no__!

¡A la mier__!
¡Que se vayan a la mier__!
¡Que nos meten en la mier__!
¡Vaya mier__!



(La retransmisión de la entrega de los premios Max,
por parte de TVE, censura algunas partes
de los discursos más críticos con las políticas culturales.
Aducen falta de tiempo.)

Capítulo CXLI. Visión del arte en el siglo XXI (6). La rendición de las tijeras. O de cómo los ciudadanos lograrán, antes o después, que capitulen aquellos que acosan con tanta severidad nuestras economías.

Y, con la esperanza de lograr que todo volviera a la normalidad,
las gentes salieron a la calle, aquel 1 de mayo de 2012;
regresaron a sus hogares y soñaron con que pronto
acabara la pesadilla, y el monstruo
de las tijeras desapareciera
para siempre.

Y, tras entregar la herramienta del oprobio, se retiró a sus merindades.

Postdata: el monstruo de las tijeras,
desde su despacho, se reía y se reía.
Por eso es imprescindible que salgamos a la calle,
para que se vea obligado a asomarse a la ventana
y ver lo que su pueblo le pide;
para que oiga los gritos de la gente
y sea consciente de que está remando en dirección opuesta
a la que le piden quienes le elevaron a su puesto.

Capítulo CXL. Excusas. De cómo defienden masacrar a los toros, amparándose en que, de no existir "su fiesta", la raza se habría extinguido. Y de cuánta mentira esconde tal argumento, como propugnan osos, linces, lobos y ciervos, que no son toreados, rejoneados o alanceados por estúpido divertimento.

¡Cómo les gusta repetir
que sin la fiesta de los toros la especie se habría extinguido!
Y lo dicen tapándose los ojos para no ver osos, linces o lobos a su lado.
A los osos, no los osean.
A los lobos, no los lobean.
A los linces, no los lincean.
A los toros (¡Ay, qué pena!), los torean.

¡Cómo me duele la incultura de llamar cultura a la tortura!

De no ser por el hombre,
el hombre se habría extinguido.
Y no por eso hacemos festejos
con su tortura y muerte.
(¡Qué mal ejemplo he buscado! El hombre
desde siempre ha hecho espectáculo de la muerte.)