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jueves, 15 de noviembre de 2012

Capítulo 397. ¡¡¡VENCEREMOS!!! Les pese o no les pese. Estén o no dispuestos a consentirlo. Tardemos más o tardemos menos. Les venceremos. Les venceremos. Les vencermos.

Resuenan los ecos de una huelga general
en la que muchos hemos depositado esperanzas,
ilusiones, simpatías, esfuerzo...
Desilusiones (que alguna ha habido).
En cualquier caso, me reafirmo:
¡Venceremos!
¡Venceremos!
¡Venceremos!
¡Venceremos!
¡Venceremos!

miércoles, 28 de marzo de 2012

Capítulo XC. Huelga. Donde se narra la desventura de las gentes que, por desesperación, deciden plantar cara a un Gobierno que ha prometido desoir la voz de su pueblo, y ha anunciado que continuará en sus trece. Y de cómo las gentes se verán en la encrucijada de tener que continuar la lucha con firmeza y paciencia.

Y, sin esperar a la luna llena, se convirtieron en lobos y dejaron de ser hombres

Han de saber vuesas mercedes,
que en otros tiempos la palabra empeñada era sagrada.
Que, quienes comprometían su honra, sabían defenderla.
Han de saber, también, que en este tiempo tienen a gala no cumplir lo que afirman.
Y, así, quien dice que no subirá los impuestos,
actúa con descaro en la línea contraria,
y quien asegura que gobernará sin menoscabo de sus ciudadanos,
se hace fuerte en la desigualdad, encontrando consuelo en la ruindad de sus mentiras.
Sepan, finalmente, que es triste.
Triste de verdad.

sábado, 10 de marzo de 2012

Capítulo LXVIII. Sin vergüenza. Que narra las dificultades y sin sabores que han de pasar los ciudadanos para no exhibir sus vergüenzas por el capricho de cuatro sinvergüenzas. Y de cómo estos últimos se sitúan al frente de los demás.

Y, como un solo hombre, respondieron
al grito de "¡Todos juntos!".





¡Y que tenga yo que traicionar mis sentimientos para defender lo que creo más justo!
No soy partidario de huelgas cuando se impone la lógica de empujar hacia adelante. Pero me declaro detractor de políticas mediocres que poco o nada reparan en los que tienen poco y mucho favorecen a quienes disponen de las carteras más abultadas.
¡Mundo de locos!
¡Locos que rigen el mundo!