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viernes, 4 de septiembre de 2020

Capítulo 3.122. El demócrata

Tal vez convendría explicar a algunos expresidentes, a algunos exsecretarios generales de sindicatos de izquierda (?), que los juicios corresponden a hechos concretos, no a lo que hizo el acusado el día después de esos hechos. Lo contrario es blanquear la represión, el autoritarismo y la muerte.

lunes, 4 de febrero de 2019

Capítulo 2.648. Sindicatos sin clase

Ellos se definen como "sindicatos de clase". Dejadme que yo los llame "sindicatos sin clase".

miércoles, 9 de enero de 2019

Capítulo 2.621. La inacción

Sindicatos acomodados, vendidos a la tranquilidad de los sueldos de sus dirigentes.

lunes, 20 de febrero de 2017

Capítulo 1.950. La larga siesta de los sindicatos

Han sido los vendidos en esta fiesta, los traidores, los desaparecidos cuando más falta hacían.
Vergüenza su existencia. Vergüenza sus dirigentes. Vergüenza sus afiliados, incapaces de reaccionar.
Triste espectáculo. Muy triste.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Capítulo 1.851. Los "grandes" sindicatos

Los ¿grandes? sindicatos.
Los grandes desaparecidos.
Los grandes estafadores.
Los grandes invisibles.

sábado, 2 de julio de 2016

Capítulo 1.752. Invisibles

Con todo lo que ha pasado. Con todo lo que pasa, y ellos callados, mudos, en silencio. Cobardes que no se atreven a abrir la boca por lo mucho que tienen que ocultar.
Si urge la regeneración política, más urge la sindical, para que los trabajadores puedan sentirse amparados. Para que dejen de verse traicionados.

domingo, 1 de mayo de 2016

Capítulo 1.701. Sindicatos desaparecidos

Artículo y chiste para http://salamancartvaldia.es/
Hoy iré tarde al bar de Emilio. Quiero pasear por las calles junto con cuatro o cinco trabajadores que siguen creyendo en esto del 1 de mayo. Quiero echar de menos a sindicatos y sindicalistas. Quiero constatar que los Toxo, Álvarez y otros usurpadores del espíritu de los trabajadores, están desaparecidos, que no existen, que pasean a nuestro lado como fantasmas de lo que fueron los sindicatos en otro tiempo.

Hoy, primero de mayo, quiero avergonzarme de los grandes, porque son los más pequeños. Quiero recordar que CCOO y UGT han sido los grandes ausentes de la crisis, que no se han movido, que han trabajado (desde la sombra) para que el Partido Popular pudiera recortar sueldos y derechos, castrar libertados y opiniones.

Hoy veré, una vez más, cómo el puente hace mella en las voluntades de los trabajadores. Escucharé las carcajadas de los gobernantes, de los empresarios, de esa banca que endurece las condiciones a sus clientes porque sólo gana miles de millones, cuando quiere más. Y suspenderé a Toxo, como ayer suspendí a Méndez. Y miraré de reojo a Álvarez, con el miedo de quien ve la segunda parte de Méndez.

Hoy no sé si CCOO y UGT me dan más pena o más asco.

sábado, 25 de abril de 2015

Capítulo 1.354. Pasividad sindical

¿Cómo creer en quien nada hace?
¿Cómo creer en los conformistas de la miseria?
¿Cómo creer en quienes no han sido obstáculo, sino lanzadera
de aquellos que nos han hundido y nos mantienen en la mierda?

domingo, 1 de diciembre de 2013

Capítulo 828. "Corrupción en Andalucía"

Sexta entrega de artículos para la sección "La casa invita", opinión en salamancartv.com
Corrupción en Andalucía.

Anda feliz Emilio, el camarero, con cuanto ocurre en Andalucía: que si los falsos EREs; que si la UGT cargada de facturas mentirosas, cursos fraudulentos, mariscadas y carteras de imitación cosidas en Asia con sangre de niños esclavos. Nos sirve los vinos con sonrisa de medio lado, como si nos perdonara la vida en cada gota. Nos dice que por fin la izquierda muestra su verdadera cara, y vuelve a sonreír.

Guardo silencio, porque sé que tiene razón. A la izquierda se le ve el plumero. El plumero de la tibieza, del miedo, de la indecisión. A la izquierda se le ve el plumero del cacique que lleva décadas gobernando con mayoría absoluta, entendiendo que territorios enteros son cortijos con carteles de “PP” (“Propiedad del PSOE”) colgados a la puerta. A la izquierda se le ve el plumero de quien, sabiendo lo que pasaba, decidió mirar hacia otro lado.

Bebo el vino y me sabe amargo. Amargo, porque sé que me traiciono en el decir. He llamado izquierda a lo que es poder, y el poder jamás será de izquierdas. He llamado izquierda a quienes no están reaccionando, a cuantos no mandan a los suyos a los tribunales, no sé si por falsa lealtad o por miedo a lo que puedan cantar.

Se me antoja Bárcenas afiliado a esa UGT, se me representan Cristina y Urdangarín militando en ese PSOE, se me aparecen en sueños los Fabra y los Julián Muñoz, los Camps y las Barberá con el puño de la corrupción en alto. Junto a ellos, Rubalcabas gritando que renace un nuevo PSOE, y Cándidos, más cándidos que nunca, afirmando que investigarán el caso.

¡El “caso”! Cambio el orden de las letras y me da “asco” y “saco”. Saco que emplean para guardar el dinero robado. Saco que me sobra, como me sobran los sobres que sacó el del otro caso. ¡Qué asco!

Hoy no invita la casa. Hoy pago yo otra ronda y pido a Emilio que se sirva un vino. Ha sido capaz de destapar nuestras vergüenzas y eso tiene premio. No le replico con el “Y vosotros más”. No le replico, porque no me identifico con esa izquierda de Andalucía y rechazo acercarme a ellos incluso a través de las comparaciones.

Me entran ganas de participar en la ocupación pacífica de alguna finca para sentirme al lado de los sindicalistas y saberme libre de sospecha.