jueves, 5 de abril de 2012

Capítulo C. 100. De cómo la constancia gratifica en forma de colección que alcanza el dibujo número 100. Y del orgullo que se sienta al ver que el granito de arena va creciendo y, aunque diste de ostentar el grado de montaña, ya abandonó la condición de sablón.

Llegamos al dibujo número 100.
¡La próxima cita, 500!




Entre gritos, llantos,
sonrisas y lamentos,
la colección se va haciendo fuerte.
Entre desahogos, 
aldabonazos, susurros
y chismorreos, 
avanza el tiempo.

Un espejo.
Del alma y del pensamiento.
Un espejo  que refleja
mi imagen en 100 fragmentos.

4 comentarios: