miércoles, 30 de abril de 2014

Capítulo 1.000. "Estamos de enhorabuena: 1.000 chistes en el blog"


Diciembre del 2011. El estado de ánimo se me torció hacia la ironía y el ansia de denunciar, gritar, brincar por encima de las cabezas de los que nos hundían (y nos hunden) me invitaron a reciclar mi viejo blog, a eliminar escritos, versos y prosas, a suprimir alguna que otra viñeta antigua y a chillar, en forma de dibujo diario, que ya está bien, que estamos hartos, que pensamos, que no nos dejaremos aplastar con tanta facilidad.

Desde entonces y hasta hoy, 1.000 latidos han surgido de las tripas de mi ordenador.

Algunos necios, como los prebostes del Ayuntamiento de Villamayor de la Armuña (Salamanca), han tratado de cerrarme la boca (me han vetado como contador de cuentos en la localidad por un chiste aparecido en estas páginas). Otros, me han brindado su apoyo comentando, compartiendo, difundiendo el mensaje en las redes sociales, haciendo que cada dibujo llegue un poco más lejos... Y me enorgullezco al saber que hasta las pantallas de televisión recogieron alguna viñeta en un programa nacional nocturno de actualidad y crítica.

Mi deseo sería que el blog pudiera morir mañana, que alcanzásemos un Estado sin caciques, sin mentirosos, sin prepotentes, sin estos gobernantes mediocres empecinados en adornar nuestras tumbas con sus brotes verdes. Me temo que aún tendremos que esperar un tanto para verlo. Por eso, mientras llega ese momento, seguiré afilando el ingenio y continuaré colgando chistes y reflexiones que nos ayuden a superar cada momento con una sonrisa o con un poco de movimiento en nuestra masa gris.

Para finalizar, únicamente decir a cuantos os acercáis a este rincón para leer, para sonreír, para pensar... ¡Para luchar!

Gracias, gracias, gracias.

sábado, 26 de abril de 2014

Capítulo 996. "Más vale honra sin sobres que sobres sin honra"

Para www.salamancartvaldia.es
Los sobresueldos de Aznar.

Una mosca diminuta, una de tantas que han nacido con el verano adelantado de la semana pasada, trató de bañarse en el vaso de Aurora. Naufragó. Mientras nos reíamos con el hecho, surgieron toda clase de comentarios… que si versos de Machado, que si las moscas van a la mierda, que si la calidad del vino de Emilio… Y surgió la trifulca.

Emilio, el camarero, no tenía un buen día, ¿qué culpa tendremos los demás? Y se hizo el ofendido: “que si piensa el ladrón que todos son de su condición”, “que si el que lo dice lo es”, y así, entre frase infantil e improperio pueril, nos fuimos calentando.

Salió a la palestra la política, como siempre surge en estos casos. De las moscas y la mierda pasamos a hablar de los EREs en Andalucía, de los Cursos de Formación en Madrid, de Bárcenas, de Aznar.

¿Aznar? ¿Qué tiene que ver Aznar con todo esto?, pregunté a Mariano, que acababa de citar al expresidente. “¡Ese es el problema! Que todo el mundo parece ignorar que un juez acaba de confirmar que cobró sobresueldos cuando era presidente del gobierno. Y no pasa nada. Hasta El País, periódico contra el que se había querellado, lo dice de soslayo, con la boca chica. Es el todo vale, es la mosca que cae en el vino, pero siempre en nuestro vaso”.

Esa última metáfora me gustó, pero no la comparto. No la comparto, porque de ser cierto que Aznar es la mosca, de ser cierto que las moscas van a la mierda, la mierda seríamos nosotros. Y, en todo caso, sería lo contrario. Además, en la vida real nunca muere la mosca, morimos los que estamos a su lado. O, mejor dicho, morimos de hambre, de pena, de desahucio, aquellos a los que nos sitúan por debajo de la mosca. Es decir, tú y yo. Tu padre y el mío.

España es mundo de moscones, mundo de Aznares.